El primer contagio de zika en Ecuador se presentó en un menor de 4 años la última semana de diciembre del 2015. Desde entonces y hasta la primera semana de enero de este año, el virus del zika ha afectado a 2.942 personas en todo el país, de las cuales el 67% son mujeres y el grupo de edad con más casos es aquel que se encuentra entre los 20 y 49 años.

Según el primer boletín epidemiológico del Ministerio de Salud Pública (MSP), con información estadística sobre esta enfermedad, la mayoría de los casos, esto es 2.063 contagios, se confirmaron porque el paciente provenía de un lugar en donde el virus circulaba activamente; los 879 restantes se detectaron por laboratorio, a través de una prueba de sangre u orina.

El virus del zika surgió en Brasil en mayo del 2015 y para el 16 de octubre de ese año ya había llegado a Colombia. Cuatro días después, Ecuador declaró la alerta epidemiológica y en la última semana de diciembre atendió en Manabí el primer caso registrado oficialmente.

Los síntomas de fiebre, sarpullido, dolor en las articulaciones y, especialmente, los ojos enrojecidos encendieron las luces de preocupación sobre este virus, que se contrae por la picadura de un mosquito infectado, el aedes aegypti, el mismo que provoca también el dengue y el chikungunya. La transmisión también puede darse de una embarazada al feto y por vía sexual, incluso si la persona infectada no presenta síntomas en el momento del contacto sexual.

Provincias afectadas

A nivel nacional, Manabí es la provincia con más afectados. Tiene el 85% del total de casos, esto es 2.507 infectados. Le siguen de lejos Esmeraldas, Guayas y Santo Domingo, según la gaceta estadística del MSP.

En una rueda de prensa, el martes 10 de enero, la ministra de Salud, Verónica Espinosa, presentó una evaluación del impacto del virus del zika en el país y afirmó que Ecuador tuvo el menor número de casos en Sudamérica (1,7 casos por cada 10 mil habitantes), sin embargo, recalcó que las acciones de control se mantendrán. “El zika no se ha ido, no se va a ir, una vez que ingresó en el país y la región tenemos que convivir con este virus por muchos años y esto implica que las actividades (de prevención) no deben decaer”, indicó la funcionaria.

Este año, durante la primera semana de enero, se han reportado 27 casos sospechosos, aún no confirmados, de los cuales 8 son embarazadas. El Ministerio de Salud no proporcionó el boletín actualizado hasta la segunda semana de enero, como solicitó este Diario para el presente reportaje.

Las embarazadas enfrentan mayores riesgos si se contagian del virus del zika, pues la infección puede causar un defecto grave en el neonato conocido como microcefalia, esto es una afección en la cual la cabeza del bebé es más pequeña que el promedio normal, porque el cerebro no se ha desarrollado correctamente durante el embarazo. Algunas consecuencias como discapacidad física o intelectual pueden producirse en bebés con microcefalia.

De los 2.942 casos registrados en Ecuador, 239 corresponden a embarazadas, según el boletín epidemiológico del Ministerio de Salud. De esta cantidad, el MSP ha confirmado que 110 neonatos nacieron “sin la evidencia de malformaciones congénitas asociadas a zika”. El boletín estadístico no confirma la condición de los 139 bebés restantes.

Al hospital materno infantil Matilde Hidalgo de Procel, en el Guasmo sur de Guayaquil, no han llegado casos de embarazadas infectadas con zika, refiere el gerente de la unidad, Galo Vizcaíno, al tiempo que recalca que en el área se realizan actividades de prevención y se entregan mosquiteros a las embarazadas para evitar la picadura del mosquito. “Si (el mosquito) le picó en etapa embrionaria, donde recién se está produciendo la formación del bebé es mucho más peligroso que en el momento de término del embarazo. En el primer trimestre es donde más debemos proteger a las embarazadas”, señala el médico.

SINTOMAS DEL SIKA

De las 239 embarazadas contagiadas con zika, 61 cursaban el primer trimestre, 113 el segundo trimestre y 65 el tercer trimestre. Manabí registró 182 embarazadas con zika, de las cuales 45 se infectaron en los primeros tres meses de gestación.

Vizcaíno recalca que, lamentablemente, la falta de prevención ciudadana aumenta el riesgo de brotes de zika: “Todavía nuestra comunidad no entiende, hemos hecho lo humanamente posible, con perifoneo, con citas al auditorio, para decirles cuáles son las prevenciones que internamente deben tener en su casa”. No obstante, las viviendas siguen dando cabida a los mosquitos, lamenta.

“Yo he llegado casa a casa, he ido a los patios y he visto que tienen jabas de botellas que ya no se usan, colas de hace mucho tiempo, están llenas de agua,… no son pescaditos lo que está ahí, son larvas de aedes aegypti, la fumigación no es la panacea del mundo”, comenta al tiempo que advierte: “de una tapilla de cola salen 30 huevos de mosquitos”.

Durante una visita a varios sectores del sur de Guayaquil se constató la falta de medidas de prevención de algunos ciudadanos. En la cooperativa Simón Bolívar, en el Guasmo Sur, la vivienda de la familia Arroyo Rodríguez estaba rodeada de vegetación crecida, botellas vacías y desperdicios que provenían de un solar vacío aledaño.

“Aquí por lo menos es difícil (eliminar criaderos de mosquitos), hay lugares donde no vive nadie como aquí a lado, estamos cerquita del agua (Estero Salado), el monte, la basura”, se justificó Mery Arroyo, de 26 años. (I)

http://www.eluniverso.com/noticias/2017/01/23/nota/6011980/zika-2942-afectados-ecuador-hasta-enero-2017