Los perros debidamente adiestrados son sensores químicos asombrosamente buenos, mucho mejores para detectar explosivos, estupefacientes y otras sustancias peligrosas que los dispositivos tecnológicos más avanzados. Pero un desafío es que los perros tienen que ser entrenados, y entrenarlos con sustancias peligrosas entraña riesgos para ellos y para sus adiestradores.

 

El equipo integrado, entre otros, por Bill MacCrehan, del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) en Estados Unidos, y Paul Waggoner, de la Universidad de Auburn en Alabama, Estados Unidos, ha estado trabajando para resolver este problema utilizando un material similar a la gelatina denominado polidimetilsiloxano, o PDMS abreviadamente. El PDMS absorbe los olores y los libera lentamente con el paso del tiempo. En principio, basta con encerrarlo en un recipiente con un explosivo o estupefaciente durante unas semanas hasta que absorba los olores, y luego puede usarse para entrenar sin peligro y con eficacia a los perros para que sean capaces de detectar la sustancia real.

 

Pero varias semanas es mucho tiempo, y por eso MacCrehan y sus colegas han desarrollado una forma más rápida de introducir olores el PDMS. El uso del nuevo método se basa en calentar los compuestos clave presentes en las sustancias a detectar, haciendo que liberen vapores más rápidamente, y luego capturar esos vapores con el PDMS que se mantiene a una temperatura más fría, lo que le permite absorber los vapores más fácilmente. Este método de dos temperaturas redujo el tiempo de “carga” de olores en los bloques de PDMS desde el inicial de varias semanas hasta uno de tan solo unos pocos días.

 

Para los experimentos del nuevo estudio, MacCrehan cargó bloques de PDMS con el olor del dinitrotolueno (DNT), que es un contaminante de bajo nivel presente en los explosivos de TNT pero el principal odorante al que responden los perros cuando detectan TNT. También cargó bloques de PDMS con vapores de una pequeña cantidad de TNT.

 

[Img #62679]

Un perro para detección de sustancias, en la Universidad de Auburn. (Foto: Auburn University College of Veterinary Medicine)

 

Se comprobó que los perros detectores entrenados respondían a los bloques de PDMS cargados con el olor del DNT como si fueran TNT real.

 

Aunque este estudio se centró en el DNT como prueba de validez del concepto, MacCrehan cree que el método de dos temperaturas también funcionará con otros explosivos y con diversos estupefacientes.

 

Ya existen otras opciones de entrenamiento seguras, pero la mayoría cuentan con poca aceptación en la comunidad de expertos en detección canina porque su efectividad no ha sido demostrada lo suficiente. (Fuente: NCYT de Amazings)