Las superficies no son un riesgo de contagio por Covid-19
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De acuerdo a una investigación publicada en la revista ‘Nature, la transmisión del Covid-19 mediante el contacto de fómites, es decir, cualquier objeto carente de vida, es casi nula.

Para comprobarlo, un grupo de expertos internacionales estudió rigurosamente las superficies con las que entraron en contacto pacientes positivos al SARS-CoV-2.

Después de sus análisis consideraron que la inversión y uso de materiales de desinfección era excesivo, en cambio, el enfocarse en las tecnologías de ventilación y descontaminación del aire sería una forma más inteligente de combatir la pandemia. 

Esta idea de que el virus puede transmitirse por medio de superficies, surgió a finales de marzo, cuando un estudio de laboratorio mostró que el coronavirus SARS-CoV-2 podía persistir en plástico y acero inoxidable durante varios días.

Esto se corroboró con la guía que emitió la Organización Mundial de la Salud en febrero, que reconocía a las superficies contaminadas como fómites.

Por su parte, el microbiólogo Emanuel Goldman, de la Facultad de Medicina de Rutgers New Jersey en Newark, se dedicó a estudiar más acerca las fómites y sus riesgos.

Incluso Goldman afirmó que, la investigación mencionada, fue hecha en condiciones poco realistas,  con cantidades enormes de virus, en contraste con las que pueden encontrar en la vida cotidiana y el mundo real.

A partir de sus estudios, el microbiólogo encontró que había muy poca evidencia para apoyar la idea de transmisión del virus mediante superficies, por lo que escribió un artículo en The Lancet Infectious‘ donde advirtió que las fómites realmente no eran motivo de alarma.

“El ARN viral -encontrado en las superficies como el plástico y el acero inoxidable- es el equivalente al cadáver del virus: No es contagioso», afirmó el microbiólogo Goldman. 

Aunque la posición del microbiólogo había sido tachada como ‘mordaz’ por muchos especialistas, su convicción solo se ha fortalecido desde entonces, ya que muchos otros están llegando a conclusiones similares. 

La comprensión científica sobre el virus ha ido cambiando a medida que se acumula evidencia durante durante la crisis sanitaria del Covid-19.

Mientras la transmisión superficial no supone un riesgo significativo, todos los estudios coinciden en que la mayoría de los contagios ocurren debido a las gotas grandes que arrojan las personas infectadas y las diminutas partículas llamadas aerosoles.

Estas partículas se generan cuando la persona tose, habla o respira, y pueden ser inhaladas directamente por personas cercanas, lo que sí transmite el virus. 

En este proceso, la orientación de muchas agencias de salud sobre cómo tratar las superficies no ha sido clara, y los especialistas no pueden descartar la posibilidad de transmisión de fómites. Además, sostienen que el lavado de manos es fundamental, aunque el principal motivo de preocupación son las personas.

En un artículo de opinión publicado en diciembre en The Washington Post, la ingeniera Linsey Marr de Virginia Tech en Blacksburg, imploró a la gente que redujera los esfuerzos de limpieza.

“La atención excesiva en hacer que las superficies sean impecables requiere un tiempo y recursos limitados que se gastarían mejor en la ventilación o la descontaminación del aire que respira la gente”, señaló Marr.

Esto también fue confirmado por la ingeniera ambiental Amy Pickering, de la Universidad de Tufts en Medford, Massachusetts, quien junto a sus colegas tomó muestras semanales de superficies interiores y exteriores en una ciudad de Massachusetts.

El grupo estimó que el riesgo de infección al tocar una superficie contaminada es menos de 5 en 10.000, lo que resultó ser menor al riesgo de transmisión superficial de influenza o norovirus, y más bajo que las estimaciones de contagio para el SARS a través de aerosoles.

«Los hogares también pueden relajarse. Poner en cuarentena los alimentos o desinfectar todas las superficies es ir demasiado lejos. Eso es mucho trabajo y probablemente tampoco esté reduciendo tanto su exposición”, sostiene Pickering.

Además, la ingeniera recalcó la importancia de enfocar los esfuerzos en el uso de una máscara y el distanciamiento social para reducir la exposición de contactos cercanos.

Sin embargo, es claro que es más fácil limpiar superficies que mejorar la ventilación; además, las empresas y personas continúan invirtiendo una gran cantidad de tiempo y dinero en actividades de limpieza profunda.

De acuerdo a la revista ‘Nature’, en 2020 las ventas de desinfectantes a nivel mundial se dispararon en cuatro mil 500 millones de dólares, equivalente a 91 mil 993 pesos mexicanos. Esto representa un aumento del 30% en comparación con las ganancias obtenidas durante 2019.

 

Fuente original: https://blogdelregio.com/2021/02/superficies-no-son-riesgo-contagio-covid/