¿Por qué algunas personas son más inteligentes que otras? Desde hace tiempo, los investigadores han especulado sobre las características que presenta un cerebro con una gran capacidad cognitiva. Al parecer, la lista de ingredientes es más larga de lo que se pensaba.

EN SÍNTESIS

Algunos cerebros humanos trabajan con mayor eficiencia que otros. Pero los fundamentos neurobiológicos que lo hacen posible, en su mayor parte, todavía se desconocen.

Cada vez se identifican más genes que contribuyen a una alta capacidad cognitiva. Con frecuencia, muchos de ellos se activan en las neuronas piramidales de la corteza cerebral.

Cuanto más largas y ramificadas son las prolongaciones neuronales en el lóbulo temporal, más inteligente tiende a ser una persona. En otras áreas del cerebro, una densidad neuronal baja parece ser ventajosa.

El adolescente Wenzel Grüss exhibió una hazaña extraordinaria ante los ojos de millones de telespectadores un día de octubre de 2018: cabeceó el balón más de 50 veces seguidas sin dejar que cayera al suelo ni pararlo con las manos. Mas esa destreza deportiva supuso tan solo un logro marginal. El público asistente al espectáculo de la televisión rusa Amazing People rompió en aplausos porque este escolar fue capaz de calcular la quinta potencia del número 67, un resultado de diez cifras, en tan solo 60 segundos mientras daba golpes con la cabeza a la pelota.

Wenzel, ahora de 17 años de edad, dispone de un inusual talento para el cálculo: multiplica, divide, obtiene raíces de números de doce cifras en segundos. Todo ello sin necesidad de lápiz, papel ni otros utensilios de ayuda. En el último campeonato mundial de cálculo mental, obtuvo el tercer puesto. Las tareas especialmente complejas le pueden llevar 50 o 60 minutos, explica. Por ejemplo, cuando descompone un número de 20 cifras en factores primos. ¿Qué le ayuda a efectuar ese cálculo? «La memoria a corto plazo es probablemente lo más importante», señala.

El cerebro de Wenzel parece aventajar al de sus compañeros de la misma edad, al menos en lo que al manejo de los números se refiere. Pero ¿por qué algunas personas son mentalmente más eficientes que otras? Esta cuestión inquietaba ya hace 150 años al naturalista británico Francis Galton (1822-1911). Le llamaba la atención que las diferencias en inteligencia a menudo se hallaban relacionadas con el origen de la persona. En su libro El genio hereditario (1869) concluía que la inteligencia humana era hereditaria.

Galton estaba en lo cierto, al menos en parte. Los psicólogos Thomas Bouchard y Matthew McGue analizaron en 1981 más de cien estudios sobre las semejanzas familiares en la inteligencia. Algunos resultados provenían de gemelos monocigóticos a los que se había separado al nacer. Pese a esta circunstancia, puntuaban de forma muy similar en los tests cognitivos. No obstante, los gemelos que habían crecido juntos mostraban una semejanza en su dotación intelectual aún mayor. Por tanto, el entorno parecía tener una influencia nada desdeñable.

En la actualidad, los científicos parten del supuesto que la inteligencia es entre un 50 y un 60 por ciento hereditaria. Dicho de otro modo, la mitad de las diferencias en el cociente de inteligencia (CI) de dos personas se explican por el ADN que han heredado de sus progenitores.

Fuente: https://www.investigacionyciencia.es/revistas/mente-y-cerebro/delicioso-dolor-841/las-races-de-la-inteligencia-20233