Poco a poco, el mensaje de la necesidad de preservar los recursos naturales de nuestro planeta cala más hondo en la sociedad. Y es que… ¿Realmente necesitamos consumir tanta energía en nuestro día a día? Mejorar la eficiencia energética es un mensaje que continuamente está flotando en el aire.

Consumir menos energía, la compra de productos sostenibles, la necesidad del reciclaje… Todas son acciones muy válidas que podemos hacer cada día para contribuir a un planeta más sostenible y cuidar los recursos naturales que nos ofrece la madre Tierra.

El sector de la construcción es uno de los que más rápido ha cogido el toro por los cuernos y se esfuerza cada día más en la realización de edificaciones eficientemente sostenibles. La incorporación de nuevos materiales y de diseños pasivos facilitan un importante ahorro energético, tanto en la construcción de todo tipo de edificios como en la baja climatización que necesitan una vez habitados. El resultado es una disminución notable de energía necesaria en una construcción, así como un importante ahorro económico para los usuarios que la habitan o la usan.

La eficiencia energética en la construcción de viviendas

El Código Técnico de la Edificación (CTE) estipula los siguientes requisitos energéticos que debe cumplir el proceso de construcción y el posterior mantenimiento de un edificio:

  • Limitación de su demanda energética.
  • Instalaciones de iluminación con eficiencia energética.
  • Rendimiento de las instalaciones térmicas.
  • Aporte solar mínimo de agua caliente sanitaria.
  • Contribución fotovoltaica mínima en energía eléctrica.

Desde el año 2007, todo edificio de nueva construcción está obligado a presentar desde la fase de proyecto su calificación energética. Al mismo tiempo, según la directiva 2002/91/CE, establece que compradores y usuarios de un edificio tengan un certificado de eficiencia energética del mismo. Este certificado acredita que tanto en su diseño como en su construcción se han contemplado los criterios orientados a lograr el máximo aprovechamiento de la energía.

La fachada ventilada, una de las mejores soluciones constructivas para mejorar la eficiencia energética de un edificio

La fachada ventilada es un sistema que se coloca en el exterior de un edificio y contribuye notablemente al aumento de su eficiencia energética. Básicamente, consiste en la creación de un muro anclado a la fachada exterior de un edificio con un hueco intermedio. En este hueco, se produce un efecto chimenea, que consiste en una circulación constante del aire entre la fachada y el muro exterior.

Esta corriente de aire que se origina, provoca que la temperatura en la fachada del edificio se mantenga casi constante, disminuyendo las pérdidas de temperatura interiores en el edificio, logrando de esta manera, que no se necesite un aporte de temperatura por parte de los equipos de climatización.

STACBOND, como empresa líder en solución de fachadas y cerramientos de edificios, fabrica el panel composite de aluminio. Especialmente indicado para su colocación en fachadas ventiladas, consigue una alta eficiencia energética en los edificios donde está instalado. No solo ayuda a cumplir los requerimientos del CTE, sino que además, ayuda a preservar el planeta y produce un importante ahorro económico en el consumo energético de una vivienda o edificio.

https://noticiasdelaciencia.com/art/40235/eficiencia-energetica-en-construccion-la-alternativa-sostenible-para-construccion