Un equipo de ingenieros y científicos ha desarrollado una piel artificial capaz de detectar cambios de temperatura usando un mecanismo similar al usado por el órgano que permite a las serpientes conocidas como crótalos detectar a sus presas.

Esta piel artificial se podría injertar en extremidades protésicas para hacer que las personas con amputaciones recuperasen la capacidad de detectar la temperatura en la parte protésica de su cuerpo. También podría ser aplicado a vendajes de primeros auxilios para alertar al personal sanitario de un aumento en la temperatura (un síntoma de infección) en las heridas.

Este avance tecnológico es obra de científicos del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zúrich (también conocido como Escuela Politécnica Federal de Zúrich) y el Instituto Tecnológico de California (Caltech) en la ciudad estadounidense de Pasadena.

La piel creada por el equipo de Raffaele Di Giacomo, del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zúrich, y Chiara Daraio, del Instituto Tecnológico de California (Caltech) en Estados Unidos, es una película que detecta la temperatura usando un mecanismo parecido, pero no idéntico, al de los crótalos, que permite a estas serpientes notar la presencia de presas calientes en la oscuridad, detectando el calor radiado por ellas. En el órgano que permite eso, el conjunto de canales iónicos en la membrana celular de las fibras nerviosas sensitivas, se produce una expansión de los diminutos detectores naturales a medida que la temperatura aumenta por la sutil influencia de una presa cercana. Esta dilatación permite fluir a los iones de calcio, desencadenando impulsos eléctricos.

Las actuales pieles electrónicas pueden notar cambios de temperatura de menos de una décima de grado centígrado a lo largo de un rango de 5 grados. La nueva piel puede notar cambios que son un orden de magnitud menor y tiene una sensibilidad dos órdenes de magnitud superior al de otras pieles electrónicas a lo largo de un rango de 45 grados de temperatura.

Hasta ahora, la piel es capaz de detectar estos diminutos cambios a lo largo de un abanico de temperaturas que abarca aproximadamente entre los 5 y los 50 grados centígrados (entre 41 y 122 grados Fahrenheit), lo cual es útil en aplicaciones biomédicas y en robótica.

Como siguiente fase de esta línea de investigación y desarrollo, al equipo de Daraio y Di Giacomo le gustaría ampliar ese rango hasta los 90 grados centígrados (194 grados Fahrenheit). Ello haría que estos sensores resultasen adecuados para aplicaciones industriales, como por ejemplo sirviendo de sensores térmicos en la electrónica de consumo, o como pieles robóticas para mejorar las interacciones entre humanos y robots. 06/02/2017 (Fuente. DCyT)

http://www.todoesquimica.com.ar/#/seccion/Tecnologia/Conexion-con-la-Ciencia/Crean-piel-artificial-que-percibe-los-cambios-de-temperatura