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El cambio climático es uno de los grandes retos a los que se enfrenta la humanidad y los planes para el impulso de las energías renovables están más al día que nunca, a todas las escalas, para llegar a los objetivos marcados a nivel mundial.

Pensar ahora en el cambio climático, en un año en el que hemos sido víctimas de este terrible virus que ha desolado a multitud de familias, puede parecer raro, porque se ve como algo lejano e, incluso, etéreo. No lo es en absoluto.

La calidad del aire ha influido con total seguridad en el impacto que ha tenido el virus en nuestras vidas y que, además, su deterioro puede desencadenar una serie de enfermedades de carácter respiratorio también importantes.

Mejorar la calidad del aire, reduciendo la contaminación es sencillo con pequeños gestos. Usar sólo energía de fuentes renovables es un ejemplo de cómo poder hacerlo, porque emiten menos gases contaminantes a la atmósfera y hace ahorrar a nuestros bolsillos.

Los edificios son los responsables del 40 % del consumo energético de la Unión Europea y del 36 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por este motivo, los planes de rehabilitación y eficiencia energética en el parque de edificios no son baladíes y se están volviendo fundamentales para reducir ese porcentaje.

La realidad es que gran parte de las emisiones suceden porque no se hace un uso correcto de los sistemas de calefacción o luz. Otro motivo puede ser que no se cuenta con un buen sistema de aislamiento con el exterior, fundamentalmente en ventanas ocasionado por el vidrio, que también se ocupa de dejar pasar la luz natural.

Todo esta situación se puede ir revirtiendo poco a poco si cada casa o edificio hace un consumo responsable de sus recursos energéticos que pueden ir desde un contrato efectivo de luz hasta el apagado completo de los aparatos electrónicos, que nadie lo hace.

Actualmente hay comercializadoras que suministran sus servicios con el sello de origen 100 % renovable y lo hacen a precios muy competitivos, tanto en grandes ciudades como Barcelona Energía, como en otras más pequeñas. Pagar el mejor precio de la luz del mercado es la mejor opción para los usuarios, pero si ésta es de origen renovable lo es aún más, tanto para ellos mismos, como para el medio ambiente.

Contratar un servicio de luz que no tenga ni trampa ni cartón es el sueño de todas las economías domésticas y corporativas.

Por lo que respecta a estas últimas, además, contar con suministro de energía renovable les da una cierta notoriedad vinculada a la responsabilidad corporativa y la reputación que, en un momento dado, se puede traducir en una mayor y mejor aceptación de la empresa en el mercado y/o entre sus clientes.

Igualmente, si se trata de un edificio entero, contribuye también a dar puntos para certificaciones de sostenibilidad que hacen también destacar a sus gestores.

Por un lado o por otro, usar fuentes renovables compensa. Dan el mismo servicio que las tradicionales, son económicas y, sobre todo, son más sostenibles para el medio ambiente y el futuro del planeta.

https://noticiasdelaciencia.com/art/40229/como-aprovechar-energia-renovable-por-un-coste-bajo