Normalmente, los pegamentos temporales, o sea los que permiten despegar sin problemas el objeto pegado, tienen poca fuerza de adhesión, mientras que los que sí la tienen son los pegamentos permanentes, que no permiten despegar fácilmente el objeto pegado. Un nuevo pegamento temporal combina lo mejor de cada tipo.

Los pegamentos temporales nos hacen más fácil la vida cotidiana. Los papelitos con anotaciones que pegamos y despegamos constantemente en la puerta de la nevera de casa o en una pared del lugar de trabajo, las tiritas u otros vendajes autoadhesivos y la cinta usada al pintar para tapar zonas donde no queremos que llegue la pintura, son ejemplos de productos que se adhieren a las superficies pero que se pueden retirar con relativa facilidad. Solo hay un inconveniente: normalmente, para retirar cualquiera de esos productos adhesivos, las superficies pegadas deben separarse una de otra aplicando fuerza.

El equipo integrado, entre otros, por Katherine Mirica y Nicholas Blelloch, ambos del Dartmouth College en Estados Unidos, ha descubierto más materiales de un tipo que permite elaborar adhesivos temporales que no requieren aplicar fuerza para retirarlos pero que hasta entonces se mantienen pegados con una firmeza que nada tiene que envidiar a la de los adhesivos permanentes más fuertes del mercado.

El nuevo adhesivo temporal funciona de una manera totalmente diferente a otros adhesivos. Se basa en una clase especial de materiales adhesivos que existen como cristales. Las moléculas de las estructuras son sublimables, lo que significa que pasan directamente del estado sólido al gaseoso sin pasar por el estado líquido.

La capacidad de evitar el estado líquido es la clave del nuevo tipo de adhesivos temporales.

[Img #62659]

Un adhesivo temporal basado en la clase de materiales en la que el nuevo estudio ha profundizado es lo suficientemente fuerte para mantener colgado columpiándose en él a un candidato a doctorado en química, tal como se ve en las fotos, pero puede ser liberado sin fuerza mediante el uso de calor en el vacío. (Imágenes: Nicholas Blelloch)

El adhesivo se adhiere como un sólido pero luego se convierte en un vapor y debido a ello se desprende por sí solo de la superficie. La sublimación (la transición directa desde el estado sólido al gaseoso) se consigue calentando el material en un ambiente de vacío.

El uso de la sublimación resulta valioso porque ofrece una liberación suave de la adhesión sin el uso de fuerza mecánica ni de disolventes, tal como destaca Mirica. (Fuente: NCYT de Amazings)

https://noticiasdelaciencia.com/art/40460/adherencia-asombrosamente-fuerte-de-un-pegamento-temporal